Una reconciliación a precio de sangre
Introducción
La amistad con Dios y una vida de comunión con Él no es algo automático. La Biblia enseña que el pecado produjo enemistad y separación entre Dios y nosotros, pero Cristo vino para cambiar esa realidad por medio de Su sacrificio en la cruz. Gracias a lo que Jesús hizo, hoy podemos acercarnos a Dios, recibir perdón y vivir en comunión con Él. Esto es, que podemos vivir reconciliados con Dios. Este mensaje nos recuerda algunos aspectos importantes de esa reconciliación.
I. Supuso un sacrificio de un valor muy alto (Colosenses 1:15-20)
Jesús, el creador y sustentador de todas las cosas, entregó Su propia vida para reconciliarnos con Dios. No fue una entrega cualquiera: Dios mismo decidió implicarse en nuestra salvación derramando Su sangre en la cruz. Ese sacrificio abrió el camino para que hoy podamos tener paz, comunión y acceso al Padre. La reconciliación nos recuerda el inmenso amor de Dios y nos llama a responder con gratitud y entrega total.
II. Posibilitó un cambio de vida (Colosenses 1:21-22)
Antes de Cristo, vivíamos alejados de Dios, siendo extraños, enemigos y dominados por el pecado. Sin embargo, la muerte de Jesús hizo posible una transformación real. Ahora, en Cristo, podemos vivir como nuevas criaturas, restaurados y reconciliados con Dios. La reconciliación verdadera siempre produce un cambio visible en nuestra manera de vivir.
III. Requiere una respuesta constante (Colosenses 1:23)
La reconciliación no es solamente un momento puntual, sino el inicio de una relación continua con Dios. Por eso, Pablo anima a permanecer firmes en la fe y sin apartarse de la esperanza del Evangelio. Dios ya mostró Su compromiso entregando a Cristo; ahora nos corresponde caminar perseverando en comunión con Él.
Conclusión
No es lo mismo vivir reconciliados con Dios que vivir lejos de Él. Gracias al sacrificio de Jesús podemos disfrutar de una relación restaurada, del perdón y de una nueva vida. Por eso debemos valorar lo que Cristo hizo en la cruz, permanecer cerca de Él y vivir agradecidos por una reconciliación que costó Su sangre.
7 versículos para la semana
- Lunes — Juan 1:12
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” - Martes — Efesios 2:13
“Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo” - Miércoles — Romanos 5:1
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” - Jueves — 1 Juan 1:7
“Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” - Viernes — Hebreos 10:22
“Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia…” - Sábado — Tito 3:5
“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia…” - Domingo — Filipenses 3:8
“Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.”
Motivos de oración
CONGREGACIÓN
- Demos gracias a Cristo por su sacrificio en la cruz, a través del cual nos reconcilió con Dios, y pidámosle que nos ayude a guardar nuestras vidas para no apartarnos de Él.
- Oremos para Dios levante más obreros dispuestos a involucrarse en las diferentes áreas de servicio en la iglesia.
- Oremos por la sanidad de todos los hermanos que se encuentran enfermos.
MISIÓN LOCAL
- Pidamos a Dios por aquellos a los que se les está invitando a las Reuniones de Conexión, para que asistan y tengan un encuentro personal con Cristo.
- Oremos por cada grupo de discipulado, para Dios respalde con poder cada una de estas reuniones través de milagros de salvación, sanidad, restauración…
NUEVAS GENERACIONES
- Oremos para que Dios respalde la proyección de la película solidaria de este sábado 23 de mayo, con la cual se recaudarán fondos para el campamento: que haya una buena asistencia y una correcta organización.
- Oremos por la conversión de cada niño, adolescente y joven que aún no ha aceptado a Cristo en su corazón.
- Oremos por la capacitación de Dios sobre cada monitor para discipular a las nuevas generaciones.