Señales que preceden lo nuevo de Dios
Introducción
Dios tiene algo nuevo preparado para cada persona, pero no todos llegan a experimentarlo. En este mensaje, a través del ejemplo de Cornelio en Hechos 10, vemos cómo Dios obra en la vida de alguien que está verdaderamente preparado.
Cornelio, a pesar de no encajar en lo que muchos considerarían “el perfil ideal”, fue escogido por Dios para vivir algo extraordinario. Su vida demuestra que lo nuevo de Dios no depende de nuestra apariencia externa, sino de la disposición del corazón.
Su historia nos enseña que cuando Dios encuentra a alguien preparado, no tiene impedimento en hacer materializar Sus planes.
I. Espiritualidad (Hechos 10:1-6)
Cornelio era un hombre piadoso, temeroso de Dios, generoso y constante en oración. Su relación con Dios no era superficial, sino visible y práctica en su día a día.
Esta espiritualidad fue clave para que Dios le hablara y le confiara algo nuevo. Dios vio en él un corazón listo para avanzar.
Una vida conectada con Dios no solo nos sostiene, sino que nos prepara para lo que Él quiere hacer.
II. Acción (Hechos 10:7-8)
Cuando Dios habló, Cornelio respondió de inmediato. No dudó, no lo pospuso, no buscó excusas.
Su reacción demuestra una fe activa: creer a Dios implica moverse. No basta con escuchar; hay que responder.
Todo aquel que realmente cree en Dios, se pone en marcha.
III. Anticipación (Hechos 10:24-27)
Cornelio no solo obedeció, sino que se preparó con expectativa. Reunió a su familia y amigos, organizó todo y esperó lo que Dios iba a hacer.
No estaba distraído ni indiferente; estaba listo.
Cuando creemos que Dios va a obrar, nos preparamos para recibir.
Conclusión
El resultado fue contundente: mientras Pedro hablaba, el Espíritu Santo descendió sobre todos (Hechos 10:44-46).
Cornelio experimentó lo nuevo de Dios porque estaba preparado. De la misma manera, nosotros debemos estarlo para recibir lo nuevo de Dios.
Una vida espiritual, obediente y expectante nos posiciona para experimentar lo que Dios quiere hacer.
7 Versículos para la semana
- Lunes — Jeremías 29:13
“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” - Martes — Salmos 63:1
“Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti.” - Miércoles — Gálatas 6:9
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” - Jueves — Hebreos 11:6
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay.” - Viernes — Proverbios 16:3
“Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.” - Sábado — Salmos 37:5
“Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.” - Domingo — Isaías 40:31
“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas.”
Motivos de oración
CONGREGACIÓN
- Oremos para que lo que Dios nos ha hablado el pasado domingo sea aplicado: que vivamos movidos por el Espíritu y no por nuestra carne; que actuemos según lo que Dios nos está hablando; y que nos movamos por fe preparando nuestras vidas para recibir lo nuevo de Dios.
- Oremos por la sanidad completa de todos aquellos hermanos que están padeciendo alguna enfermedad.
FERIA GASTRONÓMICA
- Que Dios nos ayude con la primera parte de la Feria, la cual se materializará el sábado 9 de mayo. Que en el desarrollo del trabajo haya unidad, trabajo en equipo, espiritualidad (amor, gozo, obediencia…) y capacitación de Dios.
- Que el Espíritu Santo avive nuestros corazones en el culto misionero del domingo 10 de mayo, para aportar en la misión de Dios de bendecir al mundo.
NAVARRA
- Oremos por los niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos de Navarra, para que todos ellos, sin distinción, puedan conocer a Jesucristo y convertirse a Él.
- Pidamos a Dios por estrategias para llegar con el Evangelio a cada persona de Navarra y que nos respalde en la predicación del mensaje de salvación.
- Oremos en contra de la acción del diablo: que se derriben todos sus planes, estrategias y maquinaciones; y que toda atadura espiritual ejercida sobre las personas sea quebrantada en el nombre de Jesús.