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Forjados para cumplir el plan

Introducción

Texto base: 2 Timoteo 1:6-7

Dios tiene un gran plan para tu vida, ¡pero ese plan no se cumplirá automáticamente! Lo primero, tienes que aceptar ese plan, y lo segundo, tienes que estar dispuesto a entrar en un proceso donde Dios trabaje en tu vida, donde Él forje tu carácter, para que puedas ser útil dentro de ese plan. Así como una espada necesita pasar por el fuego y el martillo para ser eficaz, también nosotros debemos permitir que el Espíritu Santo trabaje en nosotros:

I. Nos fortalece con su poder

Según Efesios 1:19-23, Dios tiene tal poder que es capaz de vencer a la misma muerte. ¿No será capaz de sostenernos en medio de las pruebas y dificultades con las que nos encontramos en el cumplimiento de su plan?

El poder de Dios nos fortalece para no rendirnos; para servir con entrega, aunque no tengamos fuerzas, ya que Dios nos renueva constantemente; para ser testigos valientes en un mundo que muchas veces rechaza a Dios.

II. Nos llena del verdadero amor

El amor que viene de Dios no es cualquier amor. Es un amor que no depende de las emociones ni de las circunstancias. Es un amor, cuyo énfasis, está en dar y no tanto en recibir. El acto más evidente de este amor es la entrega de Cristo en la cruz: nadie hizo nada para merecer su misericordia y perdón, pero Él decidió voluntariamente entregarse para darnos salvación. 

Necesitamos ese amor, ya que nos impulsará a cumplir el plan de Dios, pues habrá momentos donde no sentiremos el hacer ciertas cosas, como orar, evangelizar, perdonar…pero por el amor que Dios pone en nosotros, lo haremos. Para experimentar ese amor, tenemos que tener una relación con el Espíritu Santo, ya que el amor viene de Él. 

III. Nos ayuda a dominar nuestra carne 

Es importante dominar nuestra carne (en Gálatas 5.16-25 podemos ver qué es la “carne”) ya que siempre tenderá a apartarnos del plan de Dios. Nuestra carne nos conduce a no querer orar, servir, bendecir a los demás… Si damos rienda suelta a la carne, no sólo corremos el riesgo de que el plan de Dios no se cumpla en nuestras vidas, sino de no llegar al cielo. El Espíritu Santo es quien nos advierte, corrige y capacita para no caer en estas trampas. Cuando Él nos guía, nuestras reacciones cambian, nuestras decisiones se alinean a la voluntad de Dios, y nos mantenemos en el plan de Dios.

Conclusión

Dios quiere que formes parte de su gran plan, pero para ello quiere forjarte para que seas útil, firme y fiel. Personajes bíblicos como Saúl abortaron el plan de Dios por debilidad de carácter. Otros, como David, aunque pasaron por desiertos, permitieron que Dios trabajara en ellos.

¿La clave? Tener una relación constante con el Espíritu Santo.

Él es el que forja, transforma y activa el propósito que depositó en ti. 

  • Devocionales para la semana

  • Lunes – Isaías 64:8

“Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.”

  • Martes – Romanos 5:3-4

“…sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.”

  • Miércoles – 1 Pedro 1:6-7

“…aunque ahora por un poco de tiempo tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe… sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.”

  • Jueves – Filipenses 2:13

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”

  • Viernes – Salmo 139:23-24

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos… y guíame en el camino eterno.”

  • Sábado – Proverbios 4:23

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”

  • Domingo – Zacarías 4:6

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Motivos de oración

  • Que cada miembro del CCPamplona de lugar al Espíritu Santo para ser renovado, fortalecido, y capacitado por Él.
  • Que Dios fortalezca a todos aquellos que se bautizarán el próximo 3 de agosto y que los familiares y amigos invitados tengan un encuentro con Dios. 
  • Que todos los planes, proyectos, organización… que desarrollamos como CCPamplona sean dirigidos por Dios y que se haga su voluntad en todo.
  • Por sanidad divina en todos aquellos que están enfermos (cánceres, problemas en el corazón, en los huesos, migrañas…). 
  • Que Dios nos permita alcanzar los pueblos de Navarra con el Evangelio: que la Iglesia tenga la misma compasión que Cristo tiene por la gente; y que Dios respalde la predicación.