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¿Cumples con tu responsabilidad?

Introducción

Vivimos en un mundo herido, donde abundan la injusticia, el abandono y el sufrimiento. Dios ve esta realidad y desea intervenir. Pero su plan no depende solo de los misioneros o las organizaciones cristianas: Él quiere usar a todos sus hijos. Por eso Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio” (Marcos 16:15). Esta misión no fue dada únicamente a los discípulos de aquel tiempo, sino a todo creyente que ha experimentado el amor y la gracia de Cristo. Cada uno tiene una parte en el propósito de Dios para alcanzar al mundo.

I. ¿Predicas la Palabra?

Predicar es una de las responsabilidades más importantes del creyente. Según Romanos 10:14-15, Dios ha decidido que la salvación llegue a las personas a través del anuncio de su Palabra. Cada vez que compartimos el mensaje de Cristo con alguien, estamos participando del deseo más profundo de Dios: que todos conozcan su amor y sean salvos. Anunciar el Evangelio es ser portadores de esperanza en medio de la oscuridad, llevando paz a los corazones necesitados.

II. ¿Estás aportando?

La obra de Dios también avanza gracias a la generosidad de su pueblo. Como podemos ver en 2 Corintios 8:2, las iglesias de Macedonia fueron ejemplo de una fe activa: dieron no desde la abundancia, sino desde el amor y la convicción. Dar no se trata solo de dinero; implica ofrecer tiempo, talentos y recursos para el Reino. Cada aporte, por pequeño que parezca, si lo hacemos con fe, suma en la obra. Cuando damos, seguimos el ejemplo de Cristo, quien “siendo rico, se hizo pobre por amor a nosotros” (2 Corintios 8:9).

III. ¿Oras?

La oración es el motor de la misión, y Pablo lo sabía muy bien, como podemos apreciar en Colosenses 4:2-3. Todos estamos llamados a interceder. Oramos por los que predican, para que Dios les abra puertas, les dé valor y respalde su mensaje. Pero también debemos orar para que Él nos use en nuestro entorno —en casa, en el trabajo o en la comunidad— como instrumentos de reconciliación. Cada vez que doblamos nuestras rodillas, participamos activamente en el plan de Dios para salvar al mundo.

Conclusión

Dios nos invita a colaborar con Él en su propósito de salvación. Algunos lo harán yendo, otros dando, y otros orando; pero todos podemos hacer algo. Jesús mismo fue el ejemplo perfecto: Él predicó, se entregó y hoy intercede por nosotros. Sigamos su ejemplo y asumamos con gozo nuestra responsabilidad en la misión de Dios.

7 versículos para la semana

  • Lunes – Mateo 9:37-38

“La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos…”

  • Martes – Isaías 6:8

“Heme aquí, envíame a mí.”

  • Miércoles – Romanos 1:16

“No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación…”

  • Jueves – 2 Corintios 9:7

“Cada uno dé como propuso en su corazón; no con tristeza ni por necesidad…”

  • Viernes – Hebreos 13:16

“De hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis…”

  • Sábado – Efesios 6:19

“Y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra…”

  • Domingo – Juan 20:21

“Como me envió el Padre, así también yo os envío.”

Motivos de oración

  • Por el Aniversario del CCPamplona, el cual se celebrará el próximo domingo,19 de octubre. Que sea un tiempo especial de alabanza y gratitud a nuestro Dios por su fidelidad. 
  • Oremos por los proyectos que nuestros hermanos Joan Bel y Ezequiel Escobar nos han compartido:  AVISA, Nutrir la Vida, CAID… que conforman Nuevos Pasos; y Fiet Gratia, una ONG que trabaja con víctimas de trata de personas.
  • Por las Nuevas Generaciones: oremos por los monitores, por el proyecto de la Ludoteca, por la Película Solidaria que se proyectará el 25 de octubre. 
  • Oremos por la involucración de todos los miembros de la congregación en la misión que Dios nos ha encomendado de hacer discípulos.