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La obra más grande de la historia

Introducción

La cruz no es solo un símbolo del cristianismo; es ella se efectuó la obra más grande de la historia. Cuando entendemos su verdadero valor, nuestra actitud cambia. En ella, Cristo hizo posible lo que nadie podía hacer por sí mismo: abrir un camino de reconciliación con Dios y darle sentido y propósito a nuestra vida.

I. La condición del hombre

Como podemos ver en Romanos 5:6-11, antes de la cruz, la humanidad se encontraba en una condición espiritual crítica: débil, impía, pecadora y enemiga de Dios. Éramos incapaces de salvarnos y estábamos lejos de Él. Comprender esta realidad nos permite dimensionar la magnitud del sacrificio de Jesús.

II. La motivación de Dios: el amor

Según Romanos 5:8, la cruz fue la respuesta que Dios dio por el gran amor que tiene hacia la humanidad. No fue un acto impulsado por obligación, sino una muestra de Su gracia. Se trata de un amor práctico, inmerecido y sustitutivo: Cristo tomó nuestro lugar. Es un amor que rompe toda lógica humana y solo puede entenderse cuando se experimenta personalmente.

III. La promesa: vida y reconciliación

La obra de la cruz no terminó en el sacrificio, sino que culmina en una promesa viva: la vida eterna.  Quienes estaban lejos han sido hechos cercanos, y Cristo, al resucitar, nos garantiza un futuro lleno de esperanza en su presencia si somos capaces de permanecer en Él.

Conclusión

Lo que Cristo hizo en la cruz es la demostración suprema del amor de Dios y el fundamento de nuestra fe. Cuando comprendemos su valor, vivimos agradecidos, en comunión con Él y con la certeza de una esperanza eterna.

7 versículos para la semana

  • Lunes — Juan 3:16
    “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
  • Martes — Isaías 53:5
    “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
  • Miércoles — 2 Corintios 5:21
    “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”
  • Jueves — Efesios 2:4-5
    “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).”
  • Viernes — Colosenses 1:13-14
    “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.”
  • Sábado — 1 Pedro 2:24
    “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”
  • Domingo — Hebreos 9:28
    “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”

Motivos de oración

  • Oremos por la Asamblea de Iglesia que tendremos el próximo 21 de febrero: que haya unidad en la toma de decisiones y que el compromiso con obra de Dios sea reafirmado en los corazones de los miembros. 
  • Intercedamos por las Nuevas Generaciones: que Dios quebrante las cadenas espirituales que les están condicionando para tomar buenas decisiones; que el Espíritu Santo les abra el entendimiento y que rindan sus vidas Cristo; oremos en contra de toda influencia diabólica. 
  • Intercedamos por España pidiéndole a Dios que: dé sabiduría y gracia a su Iglesia para alcanzar con el Evangelio a las diferentes etnias; produzca un hambre espiritual profundo en los corazones de la gente que les lleve a Él; se quebrante toda obra diabólica que odio y división a través de las ideologías.