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La palabra del discípulo: sígueme

Introducción

Para alcanzar lo nuevo de Dios es indispensable no detenernos ni permanecer inactivos, sino seguir avanzando. Esta actitud caracteriza al discípulo de Cristo. Cuando Jesús llamó a sus discípulos utilizó la palabra “sígueme”, del griego akoloutheo, que expresa no solo caminar detrás de alguien, sino acompañarle de cerca, en una relación de conocimiento, cercanía e intimidad. Seguir a Jesús es una invitación y, al mismo tiempo, un mandato que nos llama a alinear nuestras palabras, deseos, pensamientos y acciones con los de Él. Por eso, el discipulado implica mucho más que identificarnos como seguidores de Cristo: significa permitir que Él dirija cada área de nuestra vida.

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1. Sujeción: seguir al que lidera – Lucas 9:23

Seguir a Jesús requiere mansedumbre y disposición para someternos a Su dirección. Él mismo nos mostró el camino al dirigirse hacia la cruz y pedir a quienes le siguen que se nieguen a sí mismos, tomen su cruz cada día y le sigan. El discipulado implica una lucha, pero es una lucha por amor: dejar de insistir en nuestro propio camino para caminar bajo el liderazgo de Cristo.

2. Obediencia: el siervo que sigue a su Señor – Juan 13:14-15

Jesús no solo enseñó con palabras, sino que dejó un ejemplo de servicio. El discípulo aprende de su Señor y lleva sus enseñanzas a la práctica. Seguir a Cristo significa estar dispuestos a obedecerle y servir de acuerdo con el modelo que Él nos dejó.

3. Integridad: vivir conforme el servicio – Romanos 13:5

El discípulo debe permanecer fiel a los principios del Reino. La integridad implica comprender que no todo lo que es legal es necesariamente moral o agradable a Dios. Seguir a Jesús significa permitir que Sus principios determinen nuestra manera de vivir y nuestras decisiones.

4. Humildad: seguir el consejo de Cristo – Proverbios 13:20

El discipulado también requiere humildad para aprender y dejarse formar. Las generaciones jóvenes necesitan recibir consejo y adiestramiento de las generaciones mayores, mientras que estas deben asumir con responsabilidad el papel de acompañar y formar. Seguir a Cristo nos hace personas dispuestas a aprender.

5. Entendimiento: pensar como Cristo – 2 Timoteo 2:15

Un discípulo de Cristo debe ser amante de la Palabra de Dios. Es imposible seguir verdaderamente a Jesús sin acercarnos a Su Palabra, porque necesitamos conocer Su voluntad y permitir que nuestro entendimiento sea renovado. El discipulado transforma también nuestra manera de pensar para que podamos caminar de acuerdo con Cristo.

6. Dependencia: esperar su ayuda – Lucas 18: 35-42

El discípulo maduro reconoce que necesita constantemente la ayuda de Dios. Por eso mantiene sus manos extendidas hacia el cielo, esperando recibir de Él lo necesario para continuar. La madurez espiritual no consiste en dejar de necesitar a Dios, sino en aprender a depender de Él cada día.

Conclusión

La palabra “sígueme” resume una vida de discipulado activa y cercana a Jesús. Seguirle implica sujeción, obediencia, integridad, humildad, entendimiento y dependencia. No se trata simplemente de avanzar por nuestras propias fuerzas, sino de caminar con Cristo, dejándonos formar por Él y confiando en Su ayuda. Si queremos alcanzar lo nuevo de Dios, no podemos detenernos: debemos seguirle.

7 versículos para la semana

  • Lunes — Proverbios 3:5-6
    “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.”
  • Martes — Salmo 37:5
    “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.”
  • Miércoles — Juan 15:5
    “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”
  • Jueves — Filipenses 2:5
    “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.”
  • Viernes — Santiago 1:22
    “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.”
  • Sábado — 1 Corintios 10:31
    “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.”
  • Domingo — Proverbios 11:14
    “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.”

Motivos de oración – 25º Aniversario

  1. Gratitud por la fidelidad de Dios.

Demos gracias al Señor por estos 25 años en los que ha manifestado su fidelidad y su misericordia para con el Centro Cristiano, permitiéndonos crecer y avanzar en Sus propósitos. Demos gracias a Dios por los hombres y mujeres que Él ha usado para todo esto, entre ellos los nuestros pastores Juan Carlos y Flabia, y misioneros Alister y Lindi. 

  1. Gratitud por sus obras y maravillas.

Agradezcamos a Dios por su obra en medio nuestra, salvando y sanando vidas, restaurando familias, respaldando la predicación del evangelio, levantando y sosteniendo a siervos suyos, proveyendo milagrosamente todo lo que ha hecho falta…

  1. Puesta en práctica de todo lo recibido

Pidamos a Dios que nos ayude a poner en práctica todo lo recibido durante el aniversario: que anhelemos ser discípulos influyentes que no buscan su propia gloria, como Bernabé; que seamos la iglesia que Dios quiere que seamos y nuestra tierra necesita; y que nos convirtamos en discípulos que manifiestan sujeción, obediencia y dependencia del Maestro, y que se caracterizan por su integridad, humildad, y conocimiento de Su Palabra. 

  1. Visión para las próximas generaciones. 

Oremos para que Dios siga obrando en el futuro de la iglesia, levantando nuevas generaciones de creyentes, líderes y siervos que continúen proclamando el evangelio y extendiendo Su Reino.