9 agosto, 2021

Lección 3: LA VIDA ETERNA

“El que cree en el Hijo tiene vida eterna;pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” (Juan 3:36)

Un carcelero al servicio de Roma hizo esta pregunta: “Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?”. Y la respuesta que recibió fue: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa” (Hechos 16:30-31). Quien le respondió fue el apóstol Pablo. Si te has hecho la misma pregunta, ésta es la respuesta de la Biblia.

¿Qué significa creer en Jesucristo?

Hay quienes piensan que creer no es más que una mera aceptación mental que no afecta para nada a la vida diaria. ¿Será eso creer? La Biblia enseña que creer implica un compromiso personal con la verdad en la que se cree.
El que dice que cree en Jesucristo debe vivir el modo que a él le agrada.

¿Qué debes hacer para agradarle?

Debes arrepentirte de tus pecados. Jesús empezó en su ministerio, diciendo: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:15). Después de resucitar, antes de irse al cielo, instruyó a sus discípulos para que “se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:47).

Para arrepentirte de tus pecados tienes que hacer tres cosas:

1. Debes arrepentirte de tus pecados.

Jesús empezó su ministerio, diciendo: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:15).

Después de resucitar, antes de irse al cielo, instruyó a sus discípulos para que “se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:47). Para arrepentirte de tus pecados tienes que hacer tres cosas: Debes reconocer que eres pecador. En otras palabras, debes admitir que tu enfermedad básica es el pecado y que necesitas un médico que pueda curarte.

2. Debes confesar tus pecados.

Es decir, debes presentar delante de Dios toda tu pasada manera de vivir.
Confiésale todos tus pecados, tanto los públicos como aquellos que sólo tu conoces.

Debes pedir perdón en el nombre de Jesús. La Biblia dice que “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). El perdón de Dios es pura gracia, es decir, nos perdona por amor, no porque nos lo merezcamos.

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).

3. Debes recibir a Jesús como tu Salvador personal.

La Biblia dice que todos los que reciben a Jesús son hechos hijos de Dios
(Juan 1:12). Recibir a Jesús significa que crees en él, que le abres la puerta
de tu vida y que quieres vivir según su enseñanza. Se trata de una decisión
personal, nadie la puede h

acer por ti. La tradición familiar no sirve. Dios no
tiene nietos sino hijos. Tú debes recibir a Jesús por ti mismo.

Jesús no fuerza a nadie. Eres tú quien tiene que abrirle la puerta. Él quiere
salvarte, sólo lo hará si tú le dejas. Estas son las palabras:

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta,
entraré a él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

¿Cuál es el resultado de creer en Jesús?

Recibir a Jesús como Salvador personal es la decisión más importante de tu vida. A partir de ese momento, dejas de ser un pecador condenado, te conviertes en un hijo de Dios y tienes vida eterna.

Ahora formas parte de la familia de Dios. No importa lo que hayas sido antes, ni lo que hayas hecho. Dios ha borrado tus pecados y nunca más se acordará de ellos.

“Las cosas viejas pasaron y ahora todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

La Biblia está llena de textos bíblicos que confirman la verdad de que ahora tienes una nueva vida, he aquí algunos:

  • 1 Juan 5:11-12. “Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.”
  • Juan 11:25. “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto vivirá.”
  • Juan 5:24. “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.”