9 agosto, 2021

Lección 3: EL HOMBRE

"Yo hice la tierra y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé.” (Isaías 45:12)

Esta lección trata del hombre. ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Buscaremos la respuesta en la Biblia, no en nuestras propias opiniones.

Origen del hombre

Este es un tema del que se ha hablado mucho. Hay básicamente dos posturas o puntos de vista.

Aquellos que excluyen a Dios han desarrollado la teoría de la evolución de las especies, la cual enseña que el hombre es un ser que ha evolucionado partiendo de un elemento biológico inferior hasta llegar a su forma actual.
Esta teoría no ha podido demostrarse, por eso, cada vez son más los científicos que la rechazan.

La Biblia dice que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza (Génesis 1:26-27), que lo hizo del polvo de la tierra (Génesis 2:7), que sopló en su nariz aliento de vida (Génesis 2:7), y que lo puso en el huerto de Edén para que lo labrara y lo guardase (Génesis 2:15).

Dios rodeó al hombre de privilegios y le dio instrucciones claras. La primera, dominar sobre la creación (Génesis 1:28). La segunda, tener dominio de sí mismo, sujetándose a la palabra de Dios, respetando los límites (Génesis 2:16-17). Dios nos hizo libres, con capacidad para pensar,sentir y elegir. Esto quiere decir que somos responsables de nuestros actos.

Una lección equivocada

¿Qué hizo el hombre con sus privilegios? Una de las primeras cosas fue desobedecer a Dios (Génesis 3). Esta primera desobediencia introdujo el pecado en el mundo y afectó a toda la creación; y desde entonces todos heredamos una naturaleza pecadora. El rey David lo expresa así: “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre” (Salmos 51:5).

Una de las consecuencias del pecado es la muerte. Dios no nos hizo morir, sino para vivir, pero el pecado torció el plan original, introdujo un cambio en nuestra naturaleza (somos pecadores de naturaleza) y dio paso a la muerte.
Desde entonces todos mueren, grandes y pequeños, ricos y pobres.¡Si pudiéramos volver a empezar!

Cuando un hombre ha fracasado daría cualquier cosa por volver a empezar. “Si pudiera volver a empezar”, esta es una expresión que hemos oído muchas veces. Hay quienes al comienzo del año, se proponen cambiar muchas cosas, pero pasan los meses y las cosas no cambian ¿Qué podemos hacer?

La Biblia afirma que la “paga del pecado es la muerte”. Gracias a Dios, el mismo versículo también sigue diciendo: “más el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 6:23). Y otro texto bíblico dice que “si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).
¡Ahora tienes las posibilidades de volver a empezar!