8 octubre, 2013

Red de vida

Como parte de la dinámica de nuestra iglesia, recibimos con alegría a todas las personas que nos visitan, e intentamos atenderlas según sus necesidades.

Teniendo en cuenta su edad y sexo, les pedimos a creyentes maduros que les ayuden brindándoles las herramientas y apoyo necesarios para su crecimiento espiritual.

“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.(2ª Pedro 3:9)